Mi Andrea ya tiene 5 meses.
Hemos comenzado con un nuevo sabor en la papilla de frutas: el de la ciruela, y parece que éste no le ha gustado tanto.
Esta semana ha hecho un nuevo avance: es capaz de darse la vuelta estando boca abajo. Estando boca arriba le es más dificil.
Además, es capaz de tener un poco sentada, aunque si me despisto se va para los lados.
Ya no extraña tanto a la gente, aunque si se acaba de despertar de una siesta, cuidadito, mamá tiene que estar cerca, sino llantera.
Cuando salimos de paseo, en la silleta ya coge muy bien el sueño, cosa que creia imposible. Anteriormente, si saliamos en la silleta y le pillaba ganas de sueño, la niña comenzaba a llorar porque queria dormise en brazos.
POr las noches ya le cuesta menos dormir. Sobre las 10:30 o las 11 de la noche va cogiendo el sueño. Eso sí, cuando se pone tonta le pongo la ventana extractora de la cocina y se queda frita.
Lo que le pasa mucho es que para coger el sueño le cuesta menos conmigo. Cuando está con papá protesta mucho: como diciendo "Yo quiero estar con mamá"... QUE CURIOSO.
Andrea ha tenido un primo, que tiene ya 2 meses y no tiene nada que ver con ella. Le decimos el Ruso, pues es muy muy rubio, blanco y con los ojos azules. Duerme bastante y está muy tranquilito. En peso casi que la coge.
¡Veremos a ver esta niña que le enseña al primito!
Yo me he apuntado a clases de yoga y parece que voy algo más animada. Me duele mucho la espalda, asi que a ver si mejoramos con estas clases.
Aqui un fotico de la nena. Esta preciosaaaaa
He aquí mis reflexiones, mis pensamientos, un trocito de mi corazón que quiero compartir con el mundo ¿Qué por qué? Porque hay experiencias en la vida que deben quedar plasmadas por escrito.
GRACIAS
YOLANDAGracias a todas las personas que forman o han formado parte de mi vida. Cada una ha aportado su pequeño granito de arena. Y ahora todas esas influencias configuran la esencia de mi ser. Soy así por vosotros. Soy así y nadie me va a cambiar. Pero soy así y voy cambiando cada día, modelándome, ajustándome, adaptándome. Así es el vivir. No me arrepiento. Y si me caí..... me he levantado.
domingo, 16 de octubre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
ACLARACIÓNES sobre mi última entrada: discurso materno
Creo que mi entrada anterior no ha sido entendida del todo:
No es que seamos falsos, y andemos por la vida siendo unos falsos con una coraza. En ningun momento hablo de coraza (la coraza es como un escudo protector y es ser algo que no eres, que no te pertenece).
Pero yo hablo de papeles de roles que sí somos, que forman nuestra forma de ser, que asumimos desde pequeños porque las personas más influeyentes cuando éramos niños nos los otorgaron. Y a veces esas personas (madres sobre todo, pero también padre, abuela, tios...) no se han dado cuenta de que han impuesto inconscientemente esos roles. A ver si me explico:
Cuando éramos niños o incluso bebés, ya nos estaban imponiendo esos trajes. Por ejemplo, cuando llorábamos siendo bebés, nuestra madre siempre tiene que dar una explicación a lo que me pasa:
- Pues será que tiene hambre.
- Le duele la boca, le están saliendo los dientes.
- Es que tiene sueño
- ¡ayyy! si hubieras dormido todo lo que tienes que dormir no estarías tan cansado a estas horas de la tarde... (pumba... etiqueta: niño inquieto, despierto, que no para).
- Perdona a mi hijo, es que es muy bruto.
Y es que cuando los bebés son bebés no pueden manifestar lo que les pasa nada más que con sus llantos y esos llantos DEBEN SER INTERPRETADOS por alguien... NORMALMENTE LA MADRE. La madre entonces NOMBRA lo que le pasa al bebé ( que a veces no siempre acierta con lo que le pasa).
Esto también ocurre con los niños pequeños, aunque ya hayan adquirido el lenguaje oral en parte.
El problema es que los bebés van creciendo y la madre sigue nombrando lo que le pasa que a veces NO ES LO QUE LE PASA.
El niño va recogiendo lo que su mamá u otras personas dicen de él y al final termina formando su yo, su identidad, en la que forman parte luces y sombras:
Soy bueno, tranquilo, educado, nervioso, hablador, muy comilón...
Hasta aqui bien. Lo que intento explicar es que los adultos a veces no dejamos a los niños que se desarrollen respetando sus ritmos, sus necesidades verdaderas, escuchándolos más y no nombrando lo que les pasa para nuestra tranquilidad ya que necesitamos una explicación VERBAL.
POr ejemplo: un bebé que quiere estar todo el rato en brazos y su madre con un dolor de espalda le dice:
- ¡¡Pero que se cree este niño! Yo no puedo estar todo el día así, es muy "DEPENDIENTE" (pumba etiqueta). ¡Cómo va a ser un bebé INDEPENDIENTE! Y este comentario no es una tonteria, lo he escuchado muchisimas veces.
Y esa identidad ni es una coraza, ni es ser falso. Simplemente que la utilizamos para desenvolvernos por la vida. Hay aspectos de nuestra personalidad que conocemos pero también hay otras partes que DESCONOCEMOS. Y suelen salir en momentos de CRISIS, cuando las cosas no nos salen bien, cuando hay un momento de agobio. Entonces utilizamos esas partes sombrías/ocultas que no conocemos.
Después, cuando reflexionamos sobre esos momentos en los que hemos actuado de una forma que no nos ha gustado, nos damos cuenta que verdaderamente NO SOMOS ASI. Y solemos decir:
- Perdoname, se me fue la olla, yo no soy así.
Y sí. Somos así, son aspectos que nos pertenecen... pero a veces es dificil reconocer que eso forma parte de tu identidad.
Si todos miramos al pasado, seguro que podemos sacar algún papel que nuestra madre nos puso sin darse cuenta.
Un saludo.
No es que seamos falsos, y andemos por la vida siendo unos falsos con una coraza. En ningun momento hablo de coraza (la coraza es como un escudo protector y es ser algo que no eres, que no te pertenece).
Pero yo hablo de papeles de roles que sí somos, que forman nuestra forma de ser, que asumimos desde pequeños porque las personas más influeyentes cuando éramos niños nos los otorgaron. Y a veces esas personas (madres sobre todo, pero también padre, abuela, tios...) no se han dado cuenta de que han impuesto inconscientemente esos roles. A ver si me explico:
Cuando éramos niños o incluso bebés, ya nos estaban imponiendo esos trajes. Por ejemplo, cuando llorábamos siendo bebés, nuestra madre siempre tiene que dar una explicación a lo que me pasa:
- Pues será que tiene hambre.
- Le duele la boca, le están saliendo los dientes.
- Es que tiene sueño
- ¡ayyy! si hubieras dormido todo lo que tienes que dormir no estarías tan cansado a estas horas de la tarde... (pumba... etiqueta: niño inquieto, despierto, que no para).
- Perdona a mi hijo, es que es muy bruto.
Y es que cuando los bebés son bebés no pueden manifestar lo que les pasa nada más que con sus llantos y esos llantos DEBEN SER INTERPRETADOS por alguien... NORMALMENTE LA MADRE. La madre entonces NOMBRA lo que le pasa al bebé ( que a veces no siempre acierta con lo que le pasa).
Esto también ocurre con los niños pequeños, aunque ya hayan adquirido el lenguaje oral en parte.
El problema es que los bebés van creciendo y la madre sigue nombrando lo que le pasa que a veces NO ES LO QUE LE PASA.
El niño va recogiendo lo que su mamá u otras personas dicen de él y al final termina formando su yo, su identidad, en la que forman parte luces y sombras:
Soy bueno, tranquilo, educado, nervioso, hablador, muy comilón...
Hasta aqui bien. Lo que intento explicar es que los adultos a veces no dejamos a los niños que se desarrollen respetando sus ritmos, sus necesidades verdaderas, escuchándolos más y no nombrando lo que les pasa para nuestra tranquilidad ya que necesitamos una explicación VERBAL.
POr ejemplo: un bebé que quiere estar todo el rato en brazos y su madre con un dolor de espalda le dice:
- ¡¡Pero que se cree este niño! Yo no puedo estar todo el día así, es muy "DEPENDIENTE" (pumba etiqueta). ¡Cómo va a ser un bebé INDEPENDIENTE! Y este comentario no es una tonteria, lo he escuchado muchisimas veces.
Y esa identidad ni es una coraza, ni es ser falso. Simplemente que la utilizamos para desenvolvernos por la vida. Hay aspectos de nuestra personalidad que conocemos pero también hay otras partes que DESCONOCEMOS. Y suelen salir en momentos de CRISIS, cuando las cosas no nos salen bien, cuando hay un momento de agobio. Entonces utilizamos esas partes sombrías/ocultas que no conocemos.
Después, cuando reflexionamos sobre esos momentos en los que hemos actuado de una forma que no nos ha gustado, nos damos cuenta que verdaderamente NO SOMOS ASI. Y solemos decir:
- Perdoname, se me fue la olla, yo no soy así.
Y sí. Somos así, son aspectos que nos pertenecen... pero a veces es dificil reconocer que eso forma parte de tu identidad.
Si todos miramos al pasado, seguro que podemos sacar algún papel que nuestra madre nos puso sin darse cuenta.
Un saludo.
sábado, 8 de octubre de 2011
El poder del discurso materno
Estaba leyendo la importancia del discurso materno para los niños. El discurso materno que puede también ser el discurso paterno, de la abuela, del a tía etc...
Los niños son esponjas y todo lo que se les dice en la infancia marcará la formación de su identidad, con sus luces y sombras. No se trata de alegrarles los oidos.
Dice la autora que todos tenemos vivencias y recuerdos del pasado, pero, sobre todo, tenemos a alguien, alguna figura importante, que nos ha contado la historia oficial sobre cómo son las cosas.
Hay alguien influyente en nuestra infancia que HA NOMBRADO LAS COSAS y ha nombrado lo que somos, incluso antes de nacer: una mujer embarazada por segunda vez dice:
- Puff, este embarazo lo estoy llevando fatal, mi niño es muy movido.
Cuando nace el niño, PUMBA: Le encasquetamos el papel de nervioso, movido...
Así, el niño va creciendo pensando y creyendo en el papel que le asignó su madre (u otra persona influyente cuidadora).
Es como una obra de teatro donde existe un baúl y dentro hay diferentes trajes: uno es el de princesa, otro el de ogro, otro el de bruja mala, otro el de caperucita, otro el de hada madrina, etc. Así, cada miembro o hijo de la familia llega, abre el baúl y va cogiendo su traje para desempeñarlo a lo largo de su vida. ¿Y quién asigna los trajes? Mamá evidentemente.
Según la autora, llegamos a mayores todavía desempeñando el traje que nos pusieron en la infancia. Hay personas que lo utilizan siempre, otras que lo utilizan algunas veces o en determinadas circunstancias. Hay personas que no les gusta el traje que les tocó pero se aguantan y siguen utilizándolo de mayores porque ha sido de la única forma que han sabido actuar en la vida. POr ejemplo, el cazador valiente, llega un momento que dice "Yo no quiero ir siempre por la vida salvando y recibiendo disparos" pero claro tampoco quiere desprenderse del traje porque tampoco quiere ser herido. Por eso, a veces no queremos destaparnos, desprendernos de aquello que "nosotros creemos que somos" pero que no somos porque nunca hemos intentado realizar un proceso de CONOCERNOS verdaderamente a sí mismos.
Otras veces damos "de comer" al personaje. Un ejemplo. Imagina que te tocó el traje de caperucita roja y que se queja de su madre prehistórica que la trata como si fuera una niña. Dirá que su madre es una mujer controladora y asfixiante, que no se da cuenta de que ella ya sabe arreglárselas por sí sola. El problema es que caperucita roja va por la vida con su capa pensándo que es verdaderamente caperucita y hasta le saca brillo a la capa para ser "la mejor caperucita del mundo entero". Y es que queremos agradar a nuestra madre cuando somos pequeños, porque era la única forma de que nos hiciera caso, de llamar su atención.. porque la vida de los adultos a veces es demasiado complicada y los niños nunca la comprendemos.
Y yo digo que existen muchos trajes en esta vida... que estoy totalmente de acuerdo con la autora. En nuestro subconsciente llevamos un sin fin de connotaciones y huellas familiares (positivas y negativas) que han marcado nuestra forma de caminar por la vida. Hay trajes como el de valiente, "que puede con todo", el de víctima que nada le sale bien en la vida, el de solitario, que se arrincona en cualquier ambiente ya sea trabajo, discoteca, cafeteria, el de chistoso, que sabe sacar carcajadas constantes a la gente...
Lo importante creo yo, es conocer ese rol que asimilamos sin darnos cuenta. Yo misma analizo mi rol y me doy cuenta que muchas piezas de mi puzzle encajan. Hay cosas que me han servido para andar por la vida, para desenvolverme y salir en pie de ciertas situaciones. Lo que quiero decir es que ese traje me ha servido de mecanismo de supervivencia en muchas ocasiones. El problema es que ese traje no soy yo, mi verdadero "yo" quedó en un lugar perdido, anulado... en mi infancia. No quiero decir con esto que sea una falsa, pues el traje que llevo puesto en parte si que pertenece a mi forma de ser, porque yo soy yo con mi pasado. El tema es que hay cosas de mi identidad que no son buenas, que mi madre o mi padre o mi abuela nombraron en su momento y que han conformado mi forma de ser, pero que no son la esencia de mi ser. Y a todos nos ha pasado algo parecido seguro y quien diga lo contrario ya veriamos, habria que analizarlo.
Lo importante es "tomar conciencia" de que quieres cambiar. De que esa parte sombria no te gusta y buscas mecanismos para intentar desprenderte de ello. Pero surge el otro problema. El de que no se puede cambiar esa parte de un dia para otro. Si han pasado 30 años poniéndonos y vistiéndonos en ese traje, hacen falta otros 30 más para poder sanarlo y buscar esa libertad de ser tú misma, de que nadie se involucre en su espacio y de que si lo hacen puedas defender tus ideas sin salir herida.
Posdata: ¡Cuidado con aquello que nombramos a los ojos de nuestros hijos!
Otra posdata: Lo interesante es que los padres siempre estemos en estado de reflexión, de cuestionarnos lo que hacemos, dejando la soberbia e intentando mejorar.
Los niños son esponjas y todo lo que se les dice en la infancia marcará la formación de su identidad, con sus luces y sombras. No se trata de alegrarles los oidos.
Dice la autora que todos tenemos vivencias y recuerdos del pasado, pero, sobre todo, tenemos a alguien, alguna figura importante, que nos ha contado la historia oficial sobre cómo son las cosas.
Hay alguien influyente en nuestra infancia que HA NOMBRADO LAS COSAS y ha nombrado lo que somos, incluso antes de nacer: una mujer embarazada por segunda vez dice:
- Puff, este embarazo lo estoy llevando fatal, mi niño es muy movido.
Cuando nace el niño, PUMBA: Le encasquetamos el papel de nervioso, movido...
Así, el niño va creciendo pensando y creyendo en el papel que le asignó su madre (u otra persona influyente cuidadora).
Es como una obra de teatro donde existe un baúl y dentro hay diferentes trajes: uno es el de princesa, otro el de ogro, otro el de bruja mala, otro el de caperucita, otro el de hada madrina, etc. Así, cada miembro o hijo de la familia llega, abre el baúl y va cogiendo su traje para desempeñarlo a lo largo de su vida. ¿Y quién asigna los trajes? Mamá evidentemente.
Según la autora, llegamos a mayores todavía desempeñando el traje que nos pusieron en la infancia. Hay personas que lo utilizan siempre, otras que lo utilizan algunas veces o en determinadas circunstancias. Hay personas que no les gusta el traje que les tocó pero se aguantan y siguen utilizándolo de mayores porque ha sido de la única forma que han sabido actuar en la vida. POr ejemplo, el cazador valiente, llega un momento que dice "Yo no quiero ir siempre por la vida salvando y recibiendo disparos" pero claro tampoco quiere desprenderse del traje porque tampoco quiere ser herido. Por eso, a veces no queremos destaparnos, desprendernos de aquello que "nosotros creemos que somos" pero que no somos porque nunca hemos intentado realizar un proceso de CONOCERNOS verdaderamente a sí mismos.
Otras veces damos "de comer" al personaje. Un ejemplo. Imagina que te tocó el traje de caperucita roja y que se queja de su madre prehistórica que la trata como si fuera una niña. Dirá que su madre es una mujer controladora y asfixiante, que no se da cuenta de que ella ya sabe arreglárselas por sí sola. El problema es que caperucita roja va por la vida con su capa pensándo que es verdaderamente caperucita y hasta le saca brillo a la capa para ser "la mejor caperucita del mundo entero". Y es que queremos agradar a nuestra madre cuando somos pequeños, porque era la única forma de que nos hiciera caso, de llamar su atención.. porque la vida de los adultos a veces es demasiado complicada y los niños nunca la comprendemos.
Y yo digo que existen muchos trajes en esta vida... que estoy totalmente de acuerdo con la autora. En nuestro subconsciente llevamos un sin fin de connotaciones y huellas familiares (positivas y negativas) que han marcado nuestra forma de caminar por la vida. Hay trajes como el de valiente, "que puede con todo", el de víctima que nada le sale bien en la vida, el de solitario, que se arrincona en cualquier ambiente ya sea trabajo, discoteca, cafeteria, el de chistoso, que sabe sacar carcajadas constantes a la gente...
Lo importante creo yo, es conocer ese rol que asimilamos sin darnos cuenta. Yo misma analizo mi rol y me doy cuenta que muchas piezas de mi puzzle encajan. Hay cosas que me han servido para andar por la vida, para desenvolverme y salir en pie de ciertas situaciones. Lo que quiero decir es que ese traje me ha servido de mecanismo de supervivencia en muchas ocasiones. El problema es que ese traje no soy yo, mi verdadero "yo" quedó en un lugar perdido, anulado... en mi infancia. No quiero decir con esto que sea una falsa, pues el traje que llevo puesto en parte si que pertenece a mi forma de ser, porque yo soy yo con mi pasado. El tema es que hay cosas de mi identidad que no son buenas, que mi madre o mi padre o mi abuela nombraron en su momento y que han conformado mi forma de ser, pero que no son la esencia de mi ser. Y a todos nos ha pasado algo parecido seguro y quien diga lo contrario ya veriamos, habria que analizarlo.
Lo importante es "tomar conciencia" de que quieres cambiar. De que esa parte sombria no te gusta y buscas mecanismos para intentar desprenderte de ello. Pero surge el otro problema. El de que no se puede cambiar esa parte de un dia para otro. Si han pasado 30 años poniéndonos y vistiéndonos en ese traje, hacen falta otros 30 más para poder sanarlo y buscar esa libertad de ser tú misma, de que nadie se involucre en su espacio y de que si lo hacen puedas defender tus ideas sin salir herida.
Posdata: ¡Cuidado con aquello que nombramos a los ojos de nuestros hijos!
Otra posdata: Lo interesante es que los padres siempre estemos en estado de reflexión, de cuestionarnos lo que hacemos, dejando la soberbia e intentando mejorar.
martes, 4 de octubre de 2011
Y ME BUSCA
AQUI OS DEJO UN TROCITO DE MI CORAZÓN
DE MIS MÁS SINCEROS SENTIMIENTOS
CON MI PEQUEÑA ANDREA.
(Creado en la hora de la siesta, esa siesta que todo el mundo quiere que duerma pero mis hormonas y mi instinto de querer estar con mi hija no me permiten).
Y me busca por la noche en la oscuridad para encontrar su alimento y para encontrarme a mí, para encotrar a su mamá.
Y yo me alimento de ella, de sus ojos grandes llenos de ternura.
Y me busca con sus brazos cuando, después de estar fuera un tiempo, aparezco por la puerta. Sus brazos se extienden queriendo empaparse de mí. Y yo la cojo y me embadurno de su energía, energía de bebé, de serenidad, de belleza, de sinceridad, de necesidad, de paz, de claridad, de luzzzz
Y quiere estar conmigo, me necesita y se acurruca. ¡¡¡Inexplicable!! Un sentimiento que me llena de alegría, me llena de vida...
Y me busca y nos comunicamos en un lenguaje que nadie entiende, ni puede hablar, pero perfecto para nosotras, sin faltas de ortografía.
Y me busca y yo la busco... nos necesitamos.
Nadie me advirtió que ella me ayudaría a sanarme un poco por dentro, ese interior tan oscuro y sombrío que ella llena con su luz.
me busca y me enseña que aún la vida tiene sentido, el amor incondicional, las ganas de vivir, de luchar, de pasar página a lo que no vale.
Y me busca entre lágrimas pidiéndome intimidad para las dos cuando acechan comentarios y miradas nada comprensivas y que nos juzgan a las dos.
Miradas de complicidad cuando la noche ya ha llegado. Y yo la calmo y ella me calma y em colma con su paz.
y me busca la niña de mi vida y le digo con la mirada esas dos palabras tan sabidas.
Y me busca y tengo miedo que algún día no me busque.
Yo también he buscado y mi bebé interno aún llora buscando pero nunca encontrará.
Y ella me ayuda a analizar y a aceptar, porque ahora toca dejar de buscar, comprender y empezar a mimar a mi bebé interior.
Y antes de dormir me busca y yo la busco... y llegamos a cerrar los ojos juntas para decirnos... al fin nos encotramos.
domingo, 2 de octubre de 2011
ANDREA CON casí 5 meses
¡Y vaya cambio! Mi chiquitina va creciendo a un ritmo veloz. Ya nos hemos mudado a nuestra casa de invierno. La playa la dejamos atrás .. y atrás dejamos muchos recuerdos referentes a los primeros meses de Andrea. Han sido inolvidables. Si miro sus fotos de bebé parece mentira que en tan poco tiempo haya cambiado tanto. Sus avances en el rostro en la talla... puff esto es increible. En la playa hemos pasado sus primeros meses de vida. Podemos decir que Andrea ha pasado más tiempo en la playa que en la casa de invierno.
La adaptación a la nueva casa está siendo estupenda. Las noches las hace muy bien, y a veces en su cunita. Parece que al estar la habitación arriba, aislada de ruidos, hace más fácil el que pueda conciliar mejor. Hemos puesto una cámara para verla desde abajo, e incluso cuando se despierta un poco le podemos hablar para que se calme.
A Andrea le gusta mucho el helicóptero ¿Qué eso que es? La cogemos en peso y arriba e imitamos como si fuera volando. Enseguida se rie y muestra su cara más linda.
Hemos empezado a darle a probar pera triturada. Al principio parece que le gustaba, aunque ponía caras raras´. Pero llevamos unos días que no quiere pera, tan solo teta, así que allí va mami a darle teta. Algunas personas me han dicho que no debería íntroducirle la alimentación complementaria tan pronto, pues aún es un bebé lactante cuyo cuerpo no está preparado. Me han dicho que debería de cumplir tres requisitos para ello:
- En primer lugar que se mantenga sentada.
- En segundo lugar que haya superado el reflejo de extrusión, que hace que
Así que la pediatra, en la reisión del 4 mes nos dijo que como Andrea era muy extreñida que le introdujéramos la fruta. Así lo hemos hecho pero sin presión. Intento darle pecho antes un poquito pero después no quiere la pera, así que estoy sustituyendo esa toma de las 5 de la tarde por la pera (aunque no me parece bien pero como la pediatra me lo indicó...). Pero tengo que confesar que algunas veces no le doy pera porque ella me tira de la camiseta pidiéndome teta. Así que escucho a mi hija, porque si quiere leche materna... ¿qué mejor que eso?.
Muchos avances son los de Andrea:
Responde a muchos estímulos, le canto canciones y éstas las reconoce sonriendo contantemente a algunas que son sus preferidas. La bañera de invierno es más grande y en ella puedo dejar flotando algunos objetos. Ella quiere cogerlos para explorar su textura y enseguida metérselos a la boca. El otro día me pegué un susto porque se pegó un chapuzón en el que tragó algo de agua... la marinera de Andrea empezó a toser con agua en la boca. La pescadora Yolanda la cogió en peso y empezó a darle palitos en la espalda. La pescadora se llenó de agua pero la Marinera Andrea finalmente sonrió como diciendo: "Mamá, no te preocupes que estoy bien".
He decidido coger 2 meses más de asuntos propios en el trabajo, así que no me incorporo hasta Enero. La verdad es que tengo ganas de empezar a trabajar pero por otro lado mi ranita me demanda mucho y una parte de mí quiere quedarse en casa todo el rato. Sé que lo pasaré mal cuando comience pero tarde o temprano ese momento iba a llegar. Por lo menos la disfrutaré más tiempo hasta que cumpla los 8 meses más o menos, después de vacaciones de navidad. Puff , se me hace cuesta arriba pensarlo.
Y es que a las mujeres deberían de concedernos más tiempo de permiso para la maternidad. Es un asco. Yo debería de incorporarme este mismo mes, cuando Andrea es todavía una bebé que me necesita muchíiisimo. Estamos acostumbradas a vivir en una sociedad principalmente masculina. La mujer se incorporó al mundo laboral y fue ganando terreno al plano masculino. Pero nos olvidamos que la mujer es la que debe someterse a una serie de cambios (corporales, físicos, afectivos, emocionales, hormonales...) y a pesar de eso, la sociedad espera que esté totalmente preparada para comenzar en su puesto de trabajo con GRAN FUERZA. Tengo que decir que después de un parto y sobre todo, después del cansancio que conlleva criar a un hijo, el mundo laboral debería ser un poco más comprensivo y no demandar tanto. Hasta puedes ver mensajes en las revistas con titulares como:
"Cómo tener un cuerpo perfecto después del parto"
¿Y a quién le importa tener un cuerpo perfecto? Yo no quiero tener un cuerpo perfecto. Ojalá publicaran:
"Cómo puedes entender a una parturienta y ayudarle en los momentos postparto".
En fin....aqui lo dejo porque Andrea me reclama mucho. Ahi está con su papi llorando.
La adaptación a la nueva casa está siendo estupenda. Las noches las hace muy bien, y a veces en su cunita. Parece que al estar la habitación arriba, aislada de ruidos, hace más fácil el que pueda conciliar mejor. Hemos puesto una cámara para verla desde abajo, e incluso cuando se despierta un poco le podemos hablar para que se calme.
A Andrea le gusta mucho el helicóptero ¿Qué eso que es? La cogemos en peso y arriba e imitamos como si fuera volando. Enseguida se rie y muestra su cara más linda.
Hemos empezado a darle a probar pera triturada. Al principio parece que le gustaba, aunque ponía caras raras´. Pero llevamos unos días que no quiere pera, tan solo teta, así que allí va mami a darle teta. Algunas personas me han dicho que no debería íntroducirle la alimentación complementaria tan pronto, pues aún es un bebé lactante cuyo cuerpo no está preparado. Me han dicho que debería de cumplir tres requisitos para ello:
- En primer lugar que se mantenga sentada.
- En segundo lugar que haya superado el reflejo de extrusión, que hace que
expulse los alimentos de la boca mediante movimientos de la lengua.
- Es probable que el niño nos pueda transmitir ya la sensación de que padece de hambre y saciedad con sus gestos. Esperar a que el niño muestre interés por otros alimentos.
- La alimentación debe ser complementaria al pecho y no sustituta de él.Así que la pediatra, en la reisión del 4 mes nos dijo que como Andrea era muy extreñida que le introdujéramos la fruta. Así lo hemos hecho pero sin presión. Intento darle pecho antes un poquito pero después no quiere la pera, así que estoy sustituyendo esa toma de las 5 de la tarde por la pera (aunque no me parece bien pero como la pediatra me lo indicó...). Pero tengo que confesar que algunas veces no le doy pera porque ella me tira de la camiseta pidiéndome teta. Así que escucho a mi hija, porque si quiere leche materna... ¿qué mejor que eso?.
Muchos avances son los de Andrea:
Responde a muchos estímulos, le canto canciones y éstas las reconoce sonriendo contantemente a algunas que son sus preferidas. La bañera de invierno es más grande y en ella puedo dejar flotando algunos objetos. Ella quiere cogerlos para explorar su textura y enseguida metérselos a la boca. El otro día me pegué un susto porque se pegó un chapuzón en el que tragó algo de agua... la marinera de Andrea empezó a toser con agua en la boca. La pescadora Yolanda la cogió en peso y empezó a darle palitos en la espalda. La pescadora se llenó de agua pero la Marinera Andrea finalmente sonrió como diciendo: "Mamá, no te preocupes que estoy bien".
He decidido coger 2 meses más de asuntos propios en el trabajo, así que no me incorporo hasta Enero. La verdad es que tengo ganas de empezar a trabajar pero por otro lado mi ranita me demanda mucho y una parte de mí quiere quedarse en casa todo el rato. Sé que lo pasaré mal cuando comience pero tarde o temprano ese momento iba a llegar. Por lo menos la disfrutaré más tiempo hasta que cumpla los 8 meses más o menos, después de vacaciones de navidad. Puff , se me hace cuesta arriba pensarlo.
Y es que a las mujeres deberían de concedernos más tiempo de permiso para la maternidad. Es un asco. Yo debería de incorporarme este mismo mes, cuando Andrea es todavía una bebé que me necesita muchíiisimo. Estamos acostumbradas a vivir en una sociedad principalmente masculina. La mujer se incorporó al mundo laboral y fue ganando terreno al plano masculino. Pero nos olvidamos que la mujer es la que debe someterse a una serie de cambios (corporales, físicos, afectivos, emocionales, hormonales...) y a pesar de eso, la sociedad espera que esté totalmente preparada para comenzar en su puesto de trabajo con GRAN FUERZA. Tengo que decir que después de un parto y sobre todo, después del cansancio que conlleva criar a un hijo, el mundo laboral debería ser un poco más comprensivo y no demandar tanto. Hasta puedes ver mensajes en las revistas con titulares como:
"Cómo tener un cuerpo perfecto después del parto"
¿Y a quién le importa tener un cuerpo perfecto? Yo no quiero tener un cuerpo perfecto. Ojalá publicaran:
"Cómo puedes entender a una parturienta y ayudarle en los momentos postparto".
En fin....aqui lo dejo porque Andrea me reclama mucho. Ahi está con su papi llorando.
viernes, 30 de septiembre de 2011
ME SINCERO: primera parte
Llorar y llora. Ha llegado la hora mala de Andrea. A partir de las 8 de la tarde esta casa es insoportable. Pero los dos la hacemos más soportable. Si... me refiero a mi marido y a mí. Gracias a su ayuda estos meses ya no se me hacen tan cuesta arriba. Gracias a su ayuda puedo tener este pequeño momento para ponerme delante del ordenador y poder dedicar unos minutos a la reflexión sobre mi vida.
Hace mucho tiempo que no escribo y tengo que decir que he pasado por momentos muy duros. No quiero llamarle depresión postparto porque es un GRAN ERROR. No son depresiones post parto ¡Nooooo!
Hace poco leía Laura Gutman y decía:
Habría que evaluar antes que nada si la supuesta depresión puerperal es real, o si simplemente la madre está sola, no tiene apoyo suficiente, tiene pocos o malos acuerdos con las personas más cercanas, si es relativamente ignorante en experiencias de intimidad emocional y si lo que vive la supera porque no cuenta con recursos emocionales ni prácticos para confrontar con todo eso. Si ese fuera el caso, hay que operar donde corresponde: ver con qué cuenta, qué comprende de sí misma, dónde puede buscar apoyo, etc.
Desde ya, si una madre se conforma con el diagnóstico difuso de “depresión posparto” es obvio, que el niño va a demandar (o como dicen ustedes, se va a convertir en un niño de alta demanda) porque la madre se ha convertido en una madre de bajo ofrecimiento. Todo depende de qué lado del cristal lo miremos.
Pus bien. Aún no me he convertido en una madre de bao ofrecimiendo pero si las cosas siguen así, a partir de las 8 de la tarde creo que lo seré. Mi niña demanda muuchiiisimos brazos... Y SE LOS DOY. Sí. Se los doy. No soy partidaria de dejar a Andrea llorando desconsoladamente. Quizás eso pensaba cuando estaba embarazada y mi marido también. Pero no sirve de nada dejarla llorar porque al final... VA A LLORAR IGUAL. y encima se ha metido en un agujero de llando, negro sombrío, donde solo hay cabida a movimientos de brazos agitados y rebeldes que son capaces de pegarte un pellizo de adulto en un pispas.
Jeje, si ... he probado a dejarla llorar pero no ha resultado. Mi bebé demanda brazos, demanda a mamá, y me hace descubrir mi sombra todos los santísimos días. Mi sombra que está ahí, que ha estado siempre... que yo misma he ido tapando sin darme cuenta con medicación de ansiolíticos y antidepresivos, con actividades varias, con estudios, cursos, oposiciones y demás actividades de superación que lo único que han hecho han sido tapar unas heridas que sagraban mucho pero ahora cicatrices resaltan color fosforito.
"Tomar consciencia". Eso dice mi Psicóloga a la que acudo desde hace un mes, cuando vi que no podía más y que debía hacer terapia. Y es que cuando eres hija de una madre que presenta un trastorno de la personalidad que te ha "maltratado" descubres que tienes UNA GRAN SOMBRA DETRÁS. Mi madre no me ha pegado ( o por lo menos eso no lo recuerdo) pero ha dejado una gran huella en mi interior, un huella que está TOTALMENTE VACÍA Y CARGADA DE ODIO.
Después de 31 años he descubierto que siendo bebé recien nacida y también después, mi madre todos los santísimos días, si se complicaban las cosas un poquito, por poco que fuera... me zarandeaba, me insultaba, me gritaba... y si devolvía lo que comía me daba biberones de forma compulsiva. Gritos, puertas que se cierran, que dan portazos, algo totalmente desagradable para un bebé.
Ahora entiendo mis ansiedades, mis miedos, mis inseguridades, mis cuestas arriba, mis palpitaciones en el corazón, ahora entiendo porque me siento tan y tan sola muchas veces. Mis necesidades básicas, las más básicas no fueron satisfechas. Un padre que tiró la toalla cuando tenía 5 meses porque no aguantaba esta situación y que fue timado por los mejores abogados que consiguieron que me pudiera ver tan solo los fines de semana.
Y yo me pregunto... ¿por qué yo? Y en la soledad de la noche, mientras mi GRAN ALEGRIA DE VIVIR está cogiendo el sueño me despido de un día duro pero bueno, porque estoy viva y siento. Y siento lo malo pero también lo bueno.
Si mi hija leyera esto alguna vez tan solo quiero que sepa que cuento lo duro que es la maternidad en mi caso pero que a pesar de los pesares... es la experiencia más bonita que he vivido en la vida y que la volvería a repetir siempre.
Hace mucho tiempo que no escribo y tengo que decir que he pasado por momentos muy duros. No quiero llamarle depresión postparto porque es un GRAN ERROR. No son depresiones post parto ¡Nooooo!
Hace poco leía Laura Gutman y decía:
Habría que evaluar antes que nada si la supuesta depresión puerperal es real, o si simplemente la madre está sola, no tiene apoyo suficiente, tiene pocos o malos acuerdos con las personas más cercanas, si es relativamente ignorante en experiencias de intimidad emocional y si lo que vive la supera porque no cuenta con recursos emocionales ni prácticos para confrontar con todo eso. Si ese fuera el caso, hay que operar donde corresponde: ver con qué cuenta, qué comprende de sí misma, dónde puede buscar apoyo, etc.
Desde ya, si una madre se conforma con el diagnóstico difuso de “depresión posparto” es obvio, que el niño va a demandar (o como dicen ustedes, se va a convertir en un niño de alta demanda) porque la madre se ha convertido en una madre de bajo ofrecimiento. Todo depende de qué lado del cristal lo miremos.
Pus bien. Aún no me he convertido en una madre de bao ofrecimiendo pero si las cosas siguen así, a partir de las 8 de la tarde creo que lo seré. Mi niña demanda muuchiiisimos brazos... Y SE LOS DOY. Sí. Se los doy. No soy partidaria de dejar a Andrea llorando desconsoladamente. Quizás eso pensaba cuando estaba embarazada y mi marido también. Pero no sirve de nada dejarla llorar porque al final... VA A LLORAR IGUAL. y encima se ha metido en un agujero de llando, negro sombrío, donde solo hay cabida a movimientos de brazos agitados y rebeldes que son capaces de pegarte un pellizo de adulto en un pispas.
Jeje, si ... he probado a dejarla llorar pero no ha resultado. Mi bebé demanda brazos, demanda a mamá, y me hace descubrir mi sombra todos los santísimos días. Mi sombra que está ahí, que ha estado siempre... que yo misma he ido tapando sin darme cuenta con medicación de ansiolíticos y antidepresivos, con actividades varias, con estudios, cursos, oposiciones y demás actividades de superación que lo único que han hecho han sido tapar unas heridas que sagraban mucho pero ahora cicatrices resaltan color fosforito.
"Tomar consciencia". Eso dice mi Psicóloga a la que acudo desde hace un mes, cuando vi que no podía más y que debía hacer terapia. Y es que cuando eres hija de una madre que presenta un trastorno de la personalidad que te ha "maltratado" descubres que tienes UNA GRAN SOMBRA DETRÁS. Mi madre no me ha pegado ( o por lo menos eso no lo recuerdo) pero ha dejado una gran huella en mi interior, un huella que está TOTALMENTE VACÍA Y CARGADA DE ODIO.
Después de 31 años he descubierto que siendo bebé recien nacida y también después, mi madre todos los santísimos días, si se complicaban las cosas un poquito, por poco que fuera... me zarandeaba, me insultaba, me gritaba... y si devolvía lo que comía me daba biberones de forma compulsiva. Gritos, puertas que se cierran, que dan portazos, algo totalmente desagradable para un bebé.
Ahora entiendo mis ansiedades, mis miedos, mis inseguridades, mis cuestas arriba, mis palpitaciones en el corazón, ahora entiendo porque me siento tan y tan sola muchas veces. Mis necesidades básicas, las más básicas no fueron satisfechas. Un padre que tiró la toalla cuando tenía 5 meses porque no aguantaba esta situación y que fue timado por los mejores abogados que consiguieron que me pudiera ver tan solo los fines de semana.
Y yo me pregunto... ¿por qué yo? Y en la soledad de la noche, mientras mi GRAN ALEGRIA DE VIVIR está cogiendo el sueño me despido de un día duro pero bueno, porque estoy viva y siento. Y siento lo malo pero también lo bueno.
Si mi hija leyera esto alguna vez tan solo quiero que sepa que cuento lo duro que es la maternidad en mi caso pero que a pesar de los pesares... es la experiencia más bonita que he vivido en la vida y que la volvería a repetir siempre.
Etiquetas:
BEBÉ,
cólico,
enfermedad,
llorar,
maltrato,
mamá,
personalidad,
sueño
jueves, 25 de agosto de 2011
¿Tú por qué amamantas?
¿Tú por qué amamantas?
Me he permitido copiar unas frases preciosas de un blog (crecer a tu lado) y las he aplicado a mi lactancia con Andrea. Aquí os la dejo.
Yo no doy de mamar porque lo recomiende la OMS, ni porque sea lo mejor para mí, ni para prevenir la osteoporosis, ni en su momento porque quisiera evitar la depresión post-parto, ni para que mi bebé esté más san@ que otr@s o prevenga ciertas enfermedades en el futuro.
Yo no doy de mamar para oponerme a las hermanas que dan biberón, ni para ganarle ninguna batalla a la leche de fórmula, ni porque sea una moda o no esté de moda y me guste ir a la contra.
Yo doy de mamar porque desde que te concebí Andrea estoy enamorada de ti, porque 4 meses después de tú nacimiento sigo sin encontrar otra manera más hermosa de decirte que te quiero, que estoy aquí para ti cada vez que me necesites.
Yo doy de mamar porque me da la gana, porque me sale de la teta, porque me parece una simbiosis increíble la que hemos logrado, porque jamás me sentí más productiva, ni más nutritiva, ni más receptiva, ni más recíproca, ni más tuya, ni más mía.
Yo doy de mamar porque me hace feliz, porque te hace feliz, porque me permite bailar contigo en la quietud del atardecer, en la penumbra de la primera hora del día, bajo la rabiosa energía de la luz del sol o en el cobijo de la Sombra (la real y la propia).
Yo doy de mamar porque la naturaleza está ahí, porque no necesito controlar nada, porque me permite reencontrarme con generaciones de mujeres dentro y fuera de mi familia, porque estoy re-naciendo y es tan hermoso.
Yo doy de mamar porque es algo vital, mágico, irrepetible, porque no ha sido un camino fácil pero ha valido la pena, porque hemos aprendido mucho juntas: yo de ti y tú de mí.
Yo doy de mamar porque soy tenaz, testaruda, cabezota, perseverante, capaz, porque soy lúbrica e intuitiva, porque con mi leche te trasmito la energía femenina que va de madres a hijas de generación en generación: el río de la vida.
Yo doy de mamar porque hay un hombre que completa el triángulo, un gran padre que no tiene celos, un compañero de vida que apoyó mi decisión cuando fue cuestionada, que ha comprendido, que ha otorgado, que ha sido mi hombro en los momentos bajos, mi “amo de casa”, mi cocinero, mi enamorado, nuestro proveedor de Futuro.
Yo doy de mamar porque mis tetas son hermosas, increíbles, invencibles, porque no tienen vergüenza alguna de amamantarte libremente cuando lo necesites, estén donde estén.
Yo doy de mamar porque cada vez que me buscas en el lecho me siento tan loba, tan fuerte, tan mujer, tan madre, tan libre, tan yo…
Gracias por existir hija mía, por lucharte el inicio de esta lactancia junto a mí, por disfrutarla, por seguir haciendo posible tanta felicidad, te amo, estoy aquí, estás aquí... ahí fuera, el mundo a nuestro alrededor, gira, gira.
Yo no doy de mamar para oponerme a las hermanas que dan biberón, ni para ganarle ninguna batalla a la leche de fórmula, ni porque sea una moda o no esté de moda y me guste ir a la contra.
Yo doy de mamar porque desde que te concebí Andrea estoy enamorada de ti, porque 4 meses después de tú nacimiento sigo sin encontrar otra manera más hermosa de decirte que te quiero, que estoy aquí para ti cada vez que me necesites.
Yo doy de mamar porque me da la gana, porque me sale de la teta, porque me parece una simbiosis increíble la que hemos logrado, porque jamás me sentí más productiva, ni más nutritiva, ni más receptiva, ni más recíproca, ni más tuya, ni más mía.
Yo doy de mamar porque me hace feliz, porque te hace feliz, porque me permite bailar contigo en la quietud del atardecer, en la penumbra de la primera hora del día, bajo la rabiosa energía de la luz del sol o en el cobijo de la Sombra (la real y la propia).
Yo doy de mamar porque la naturaleza está ahí, porque no necesito controlar nada, porque me permite reencontrarme con generaciones de mujeres dentro y fuera de mi familia, porque estoy re-naciendo y es tan hermoso.
Yo doy de mamar porque es algo vital, mágico, irrepetible, porque no ha sido un camino fácil pero ha valido la pena, porque hemos aprendido mucho juntas: yo de ti y tú de mí.
Yo doy de mamar porque soy tenaz, testaruda, cabezota, perseverante, capaz, porque soy lúbrica e intuitiva, porque con mi leche te trasmito la energía femenina que va de madres a hijas de generación en generación: el río de la vida.
Yo doy de mamar porque hay un hombre que completa el triángulo, un gran padre que no tiene celos, un compañero de vida que apoyó mi decisión cuando fue cuestionada, que ha comprendido, que ha otorgado, que ha sido mi hombro en los momentos bajos, mi “amo de casa”, mi cocinero, mi enamorado, nuestro proveedor de Futuro.
Yo doy de mamar porque mis tetas son hermosas, increíbles, invencibles, porque no tienen vergüenza alguna de amamantarte libremente cuando lo necesites, estén donde estén.
Yo doy de mamar porque cada vez que me buscas en el lecho me siento tan loba, tan fuerte, tan mujer, tan madre, tan libre, tan yo…
Gracias por existir hija mía, por lucharte el inicio de esta lactancia junto a mí, por disfrutarla, por seguir haciendo posible tanta felicidad, te amo, estoy aquí, estás aquí... ahí fuera, el mundo a nuestro alrededor, gira, gira.
Foto de Andrea con 2 meses
domingo, 21 de agosto de 2011
Laura Gutman: ¿Por qué llora mi bebé?
Me habían recomendado un libro titulado: "La maternidad y el encuentro con la propia sombra". Estoy deseando ir a la librería para adquirir un ejemplar pues tiene buena pinta. Me he metido en internet para buscar de qué iba. De repente me he encontrado con este vídeo. me he sentido muy identificada con lo que me está pasando y me pasó al comienzo.
Aquí os lo dejo. Creo que es de la misma autora del libro. Es muy interesante.
Aquí os lo dejo. Creo que es de la misma autora del libro. Es muy interesante.
viernes, 19 de agosto de 2011
TRES MESES Y 16 DÍAS: crisisde crecimiento, avances...
Alguien me dijo que a los 3 meses las cosas cambiarían. Eso creia yo, porque Andrea tuvo unos días muy buenos al acercarse su tercer cumplemes. Era más receptiva, se reía más, interactuábamos constantemente, la maternidad la vivía intensamente y pensando que ya no volvería a volver a pasar momentos tan difíciles como los del comienzo.
Llevo mucho tiempo sin escribir y en todos estos días han ido sucediendo muchos acontecimientos, buenos y menos buenos.
¡¡Sí!!.....Hemos pasado la crisis de los 3 meses. Yo me río con la cantidad de libros que he leido para que no me pillara de susto y tuviera pautas adecuadas para afrontarla. Pero la crisis llegó y nos pilló a mi marido y a mí. Parecía como vivir otra vez los dichosos cólicos. Fueron un par de días y algunos más sueltos hasta ahora. Había que tener paciencia y la tuvimos pero es duro ver a tu hija llorar sin parar. La crisis me coincidió con la lectura de una entrada de una compañera de blog sobre su vivencia de la lactancia con su nueva niña. La relataba tan tan maravillosa que no podía entender porque no me ocurría a mi lo msimo. Desgraciadamente yo no he tenido esa suerte. Desde que Andrea nació mamaba muy nerviosa y ello no me hace disfrutar ese momento tan bonito. Han habido momentos preciosos de lactancia pero son pocos, muy pocos. Y ya cuando llegó la crisis fue peor. Me sentía rechazada por mi niña. La teta no la quería o si la quería se cogia y se quitaba. También había casos que mamaba y en mitad de la toma se quitaba para emitir unos llantos fuertes como de cabreo. Era horroroso. En algunas tomas pude comprobar que al comenzar a mamar, como tardaba en llegar la leche, Andrea se cabreaba porque era como que no tenía ganas de trabajar succionando ( ya sea por el cansancio o porque ella es así, depende de como la pille el cuerpo). Por ello, lo que hacía para evitarle el cabreo era estimular el pezón antes con el sacaleches para que justo en el momento de colocar su boca en mi pezón cayera leche y no tuviera que trabajar. Si hay algo que yo quiero recordar en el futuro es que intenté todo para que mi niña estuviera bien.
Mi marido me apoyaba y fui yo la que tiró la toalla (lo de tirar la toalla solo fue en esos días). Digo lo de tirar la toalla porque no pudimos más y le dimos una toma de biberón en uno de esos días. Me sentía fatal. Después de haber aguantado 3 meses creía que mi lactancia tocaba su fin. Yo pensaba: "Ahora que le he dado un biberón se me acabará la leche y ya será así, produciré menos, esto tendré que hacerlo más días y la lactancia se acabará". Nadie puede imaginar como fueron esos momentos de ella enganchada a la teta llorando, mis tetas totalmente deshinchadas (como si no tuviera leche). Pasamos hasta 6 o 7 horas sin tomar nada de teta porque llegó un punto que no quería. Era como una frustración para ella y no quería que se convirtiera en un momento malo así que desistí. Y eso que mantuve la calma. Fue increible el tiempo que tardó en beberse 120 mililitros (en 3 minutos). Después se quedó tranquila, relajada y riéndose. Mi marido y yo nos miramos y no podiamos creerlo. Esto solo ocurrió un par de días.
¿Qué por qué le dí un biberón? Porque la niña tenia hambre. Si hay algo que odio es que cuestionen lo que yo sé ciertamente que le pasa a mi niña. Sé que mi hija tenía hambre y quizás, si no le hubiera dado un biberón la cosa hubiera sido igual. Sé que no se hubiera muerto de hambre y que podía haber aguantado hasta el final (escucharla llorar desconsoladamente sin poder hacer nada). He leído en el libro de Carlos González que la crisis en realidad no es del niño sino de la madre (puede que sea así). Tengo que decir que soy más partidaria de estas teorías naturalistas, por ello he leído varios libros y participo en un grupo fundamentado en ellas. Pero odio los radicalismos. Esto lo digo porque estas teorías no admiten el biberón. Si mi hija no hubiera tomado biberón sé que no se hubiera muerto de hambre, lo sé. Podría haber aguantado escuchando a la niña llorar pero no lo hice... me guié por mi instinto y en cuanto le dí el biberón se calmó y le cambio totalmente la conducta. Empezó a reír y a decir cosas. Era como otra niña. Decía que estas teorías no admiten el biberón y creo que se contradicen a veces. Porque critican que dejes a tu niño llorar desconsoladamente, que no lo atiendas. Y yo, al darle el biberón creo que atendía a mi niña. Dejó de llorar. No dejé que entrara en rabieta y llegara al estado de ansiedad que había llegado días anteriores.
Por tanto creo que lo mejor es recoger de cada teoría lo mejor o lo que a cada uno le venga bien. Aplicar las cosas a rajatabla me parece a veces cruel, tanto si son naturalistas como conductistas. Si alguna madre se siente mal por darle el biberón porque quería llevar una línea pero no ha podido, le digo desde lo más profundo de mi corazón que no se hunda. Los esquemas se trastocan y lo peor es llevar ideas preconcebidas.
Por tanto creo que lo mejor es recoger de cada teoría lo mejor o lo que a cada uno le venga bien. Aplicar las cosas a rajatabla me parece a veces cruel, tanto si son naturalistas como conductistas. Si alguna madre se siente mal por darle el biberón porque quería llevar una línea pero no ha podido, le digo desde lo más profundo de mi corazón que no se hunda. Los esquemas se trastocan y lo peor es llevar ideas preconcebidas.
Y para todos los que dicen que la lactancia se acaba cuando le das un bibe quiero decirles que mi lactancia se mantiene en pie y ahora solo le doy pecho a pesar de la crisis. Se mantiene en pie con sus dificultades de siempre (nerviosismos, arañazos, se engancha y desengancha, se enfada) Se que es lo mejor que puedo darle a mi niña y voy a hacer lo posible por matenerla. Pero también soy realista y si no puede ser no puedo derrumbarme. Pero voy a luchar.
Y Andrea tiene mucha fuerza. Se pone de pie y sentada con ayuda de mis manos claro. La cabeza la controla perfectamente. La gente no se puede creer que tenga 3 meses y medio. Está enorme y pesa 6 kilos 400 gramos. Vamos ¡Que le pesa el culete! Le cuesta mucho coger el sueño . Ahora me leo el libro de "Dormir sin lágrimas" de Rosa Jové. Pero ya contaré lo del sueño en otra entrada. Le encantan las canciones del cantajuegos. Tiene un fuerte apego hacia mí. A veces solo soy capaz de calmarla yo. En ocasiones está con el papi llorando y mirándome para que yo la coja y la calme. Cuando la cojo en brazos me siento maga. Es cogerla acurrucarse y calmarse. Es un sentimientos que nunca había experimentado. Por esos momentos y por muchos más la maternidad se me hace cuesta abajo. Está muy pero que muy espabilada. Abre bien los ojos y los tiene muy grandes. La gente siempre me dice que si tiene 5 o 6 meses.
Ayer fuimos a ver a su primito recien nacido. Su primito no hacía nada más que dormir como un bebé, lógico y normal. Sus ojitos muy cerrados y mamaba tranquilito con su mami. ¡Nada que ver a lo que fue Andrea en su momento! Nerviosa y siempre con los ojos bien abiertos (desde el paritorio). Recuerdo que no dormía nada y estaba asustada pues me habian dicho que los bebés recien nacidos dormian entre 12 a 16 horas. Menos mal que por la noche si que dormía (claro los días que no tenia cólicos que era pocos).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

